Tras finalizar el mercado y escuchar las valoraciones de los principales protagonistas -presidente, entrenador y director deportivo-, ahí va la mía: el Real Betis es indudable que posee hoy un mejor plantel que el que finalizó la pasada temporada, aunque los acontecimientos y movimientos del verano han dejado bastantes tareas por hacer. Lo principal, a mi entender, es que Pellegrini tiene a su disposición elementos para volver a pelear por meter al equipo en Europa -objetivo prioritario-, disputar el cuarto o quinto puesto en LaLiga, hacer un papel digno en la Champions y tratar de llegar lejos en la Copa del Rey.
La llegada de Dani Ceballos, Fran García y Troy Parrott mejora claramente las posiciones que ocupaban Altimira, Ricardo y Bakambu. En la portería creo que también sube algo el nivel con el cambio de Diego Conde -aunque lo suyo está por ver- y Manu González en vez de Pau López y Adrián, cuyo rendimiento no estuvo a la altura el pasado año. Que ahora el puesto del Chimy lo ocupe Iker Losada es intrascendente y ese debería ser una de las fichas libres del plantel. Morante apunta tener más condiciones para la elite que Pablo García y en el medio del campo la apuesta por Facundo Bernal en vez de Amrabat parece haber sido la clave de la discordia entre la dirección deportiva y el entrenador, con opiniones dispares al respecto.
Por cuestiones económicas, era uno u otro, pues no cabían los dos. La dirección deportiva apostó en julio por Facundo Bernal -joven, con proyección y revalorizable- y el entrenador prefería a Sofyan Amrabat -veterano, con experiencia y caro, y con el que ha mantenido contactos durante el verano, según él mismo ha reconocido hoy-, aun después del fichaje del uruguayo, que dicho sea de paso es un jugador de su agrado. Ahí han surgido las principales diferencias de criterio,que desde ya deben quedar olvidadas, pues el tiempo de mercado se cerró, aunque permanezca abierto para tratar de dar alguna de las salidas que no se pudieron y lastraron el remate de la planificación.
Pellegrini desechó la opción de Gnangoro Bouaré tras probarlo durante el verano y siguió reclamando hasta el final otro medio centro defensivo que al final no ha llegado. Podía haber entrado uno cedido, pues ha habido oportunidades de mercado, pero el no tener fichas libres, ni límite salarial, lo ha imposibilitado. La permanencia en el plantel de jugadores como Deossa -su salida era la que más desatascaba todo-, Iker Losada o el propio Fidalgo, por no hablar de Junior, hay que apuntarla en el debe de la dirección deportiva, que en el tema salidas no ha estado diligente, si bien los jugadores están en su pleno derecho de cumplir sus contratos y el entrenador ha ayudado poco al no enseñarles la puerta y darles ‘calor’ durante toda la pretemporada, algo que, por principios, es inherente a la manera de obrar del Ingeniero y le pasó la campaña anterior con Ricardo Rodríguez, lo que frustró el fichaje de Nazinho, pues como ocurre ahora con el pivote, los dos laterales zurdos no cabían y Ricardo -que hoy ha firmado por el Torino como agente libre- se hartó de jugar toda la pretemporada pese a los deseos del club de darle salida.
Otro asunto pendiente, y no baladí, es el de las plusvalías. El club no ha logrado generar las presupuestadas y cerró la campaña anterior con pérdidas. Se podía haber aceptado la oferta por Abde de hasta 43 millones del último día, sí, pero el destrozo deportivo habría sido considerable. Actualmente en la plantilla están cubiertos los 25 dorsales del primer equipo, otros dos canteranos –Manu y Morante– entrenan de manera habitual a las órdenes de Pellegrini y el joven central Emmanuel N’Goran lo hará en cuanto haya bajas en el eje de la defensa, por lo que el entrenador dispone de 27 o 28 futbolistas. Demasiados, aun con el mayor límite salarial de la historia, que ha habido que exprimir hasta la última gota para poder inscribir a Dani Ceballos. En este aspecto, de todos modos, todos los entrenadores prefieren tener problemas por exceso que por defecto.
Disparidad de criterios al margen, que como digo, han de quedar totalmente aparcados desde ya, la mejor noticia de esas últimas semanas es ver la sonrisa en el rostro de Isco, oír de su boca que ya no siente dolor en ese maltrecho tobillo y constatar que, si nada se tuerce, va ser el gran fichaje de la temporada, pues en tres jornadas ya lleva jugados la mitad de minutos que en toda la pasada temporada. Verlo en el campo jugando la Champions junto Antony, Abde, Fornals, Cucho, Dani Ceballos o Parrott es un lujo que muchas generaciones de béticos ni podían imaginar hace unos años. ¿Que la plantilla es mejorable, sobre todo defensivamente? Mucho ¿Que Pellegrini tiene razón en pedir otros pivote? Seguro ¿Que el tema de las salidas ha estado muy mal gestionado? Sin duda. Pero nadie podrá negar que el Betis tiene una excelente plantilla y que el derrotismo que se palpaba en los últimos días, como bien indicó ayer Ángel Haro, no tiene razón de ser.
Se acabó el mercado, mañana llega el Real Madrid y el martes comienza la Champions. Es momento de empujar todos a una y disfrutar de lo que se tiene, que es mucho. Y aparcar los mosqueos al menos hasta enero, cuando se reabra de nuevo el calciomercato y nos volvamos a poner todos de los nervios, pues sus efectos, como los de la gripe, se reproducen por las mismas fechas cada año y ni las vacunas hacen efecto.


Comentarios
Publicar un comentario